Biblioteca de Bibliotecas: historia y arquitectura en La Ciudadela

Originalmente publicado en http://www.lasillarota.com (8 de julio de 2011)

El pasado 30 de junio, la Presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Consuelo Sáizar   anunció que la biblioteca de La Ciudadela se convertirla en una “ biblioteca de bibliotecas”, donde estarán   algunas  de las colecciones de libros  más importantes del país . La funcionaria anunció que el nuevo proyecto respetará tanto el edificio colonial  como la intervención arquitectónica realizada en 1988 por el arquitecto Abraham Zabludovsky.

Con este motivo conviene recordar la historia y la arquitectura   de este lugar en el centro de la ciudad de México   (en la manzana de las calles E Martinez ,E Dondé, Balderas y Arcos de Belén) que es un referente histórico fundamental de la vida mexicana.
Como lo indica un texto de Conaculta publicado en el 2001, el edificio fue construido entre 1793 Y 1805 e inaugurado en julio de 1807. La obra   estuvo a cargo de los ingenieros Manuel Constansó ,Josè Antonio Gonzalez Velásquez y del arquitecto José Antonio González Velázquez y operó , de   1793 a 1907, como la Real Fábrica de Puros y Cigarros. . A partir de 1816 se convirtió en fortaleza del Virrey Calleja, depósito de municiones y fabrica de armas y en 1855, sirvió transitoriamente como Hospicio de Pobres. Como se sabe, a principios del S XX allí fue asesinado el hermano del presidente Madero y del lugar partirían las tropas que provocaron la caída del gobierno civil en el marco de la Decena Trágica.
Años después, la construcción albergó diferentes oficinas y talleres de artesanías y , a partir de 1946, un sector del edificio   se destino a la Biblioteca de México, el espacio público que contaría con el mayor acervo bibliográfico del país. . El resto del edificio siguió utilizando para bodegas, garajes y locales   para la impartición de talleres. El inmueble se fue deteriorando hasta que, en la década de los ochenta, el gobierno decidió restaurarlo recuperando la estructura original y eliminando las alteraciones   producidas a lo largo de casi dos siglos de sucesivos cambios de uso de suelo.
La misión se encomendó   al arquitecto Abraham Zabludovsky quien desarrollo un proyecto   que rescató el edificio  histórico s para darle un nuevo uso público a partir de una intervención   innovadora y respetuosa en la cual las nuevas estructuras no tocaron el patrimonio colonial.
Como es difícil hablar de la contribución de mi padre sin parecer demasiado subjetiva, a continuación rescato un texto del argentino Jorge Glusberg   escrito en su calidad de Presidente de la Asociación   Internacional de Críticos de Arquitectura. Refiriéndose a   La Ciudadela, este autor señala que la intervención que hace Zabludovsky “parte del concepto de que el espacio no es fondo sino figura, entonces no lo destruye ni lo altera, lo acompaña… el proyecto alcanza una significación colectiva en la relación que la arquitectura pre y post hispánica ha tenido con la arquitectura mexicana…. El pasado mexicano, con tantas ricas imágenes , construye una retórica que se manifiesta implícita pero poéticamente en todas las obras del arquitecto como una lección más de lo que llamamos ‘regionalismo’ que no niega los patrones universales sino que se apropia de ellos con criterio propio y no por imitación …. La obra adquiere   significación al fundir su identidad local con la posibilidad de ser leída a través de lenguajes internacionales… Zabludovsky recoge una certera frase de Rufino Tamayo ‘El arte es universal, el acento es local’. De este modo, descubre la historia, el pasado, su propia cultura como tema central en el diseño de la obra”.
Durante muchos años después de su remodelación,   La Ciudadela recibió una gran cantidad de estudiantes de escuelas de la zona y otros lectores(as) que abarrotaban los accesos y los patios techados utilizados hasta la fecha como salas de lectura a salvo de las inclemencias del mal tiempo como el que ahora azota a la ciudad de México. Recientemente,    con la construcción de una nueva biblioteca en Buenavista ( ambas se llaman Vasconcelos) y la importancia de las consultas vía Internet, La ciudadela siguió funcionando pero dejó de tener el papel central que había distinguido.
Ahora  se ha anunciado  que el edificio se revitalizará conservando  tanto la construcción histórica como el proyecto realizado a finales  la década de 1980. Los profesionales a cargo de esta nueva tarea son los arquitectos Alejandro Sánchez y Bernardo Gómez Pimienta. Estaremos atentos a la obra para ver como llevan a cabo sus objetivos.
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