ENTREVISTA A LA DOCTORA GINA ZABLUDOVSKY, PREMIO UNIVERSIDAD NACIONAL 2009

Investigadora en toda la extensión de la palabra
Por: Leticia Martínez Eslava

Publicado en viernes 4 de diciembre de 2009 en Gaceta Virtual Blog Política

El “Premio Universidad Nacional 2009 en Investigación en Ciencias Sociales” está en sus manos. Al recibir este galardón fue aplaudida por el Rector de la UNAM, el presidente de la Junta de Gobierno, investigadores, docentes, estudiantes y funcionarios. Toda la comunidad académica de la Máxima Casa de Estudios reconoce su labor. Y no es para menos, el quehacer de la doctora Gina Zabludovsky Kuper, profesora de la FCPyS, pone de pie.
Con 32 años de trayectoria, 15 libros en su haber, múltiples artículos en revistas especializadas nacionales e internacionales y numerosos trabajos en puerta, Gina Zabludovsky es una investigadora en toda la extensión de la palabra.
Alguien dijo que a Gina le gusta estudiar entre otros autores a Max Weber, un pensador polifacético en cuanto a líneas de investigación, porque ella misma es como él, un crisol de inquietudes ante diversos temas y un ser a quien es difícil describir. Ante tal hecho, en entrevista para Gaceta Políticas Virtual le preguntamos cómo se definiría ella misma.
Sobre esta interrogante, de inmediato obtuvimos una no-respuesta, que sin embargo, al final dibuja muy bien a la estudiosa y delinea el rasgo que es vital en ella: el del trabajo y la indagación científica.
—“Yo no sé cómo me defino, ésa es una pregunta existencial, lo que sí sé es definir mis investigaciones. Tengo áreas que me han marcado, no es una sola pero tampoco son tantas. Lo cierto es que en ellas utilizo diferentes estrategias teórico-metodológicas. Mis líneas de interés son: el estudio de los pensadores clásicos, que es de debate teórico y de desarrollo conceptual; las organizaciones empresariales en México y su vinculación con el gobierno; el exilio español en el país; también tengo un área muy empírica que es la de las mujeres en cargos de dirección del sector privado, y una más, relativa a la globalización y las ciencias sociales.“Tampoco me pregunto hacia dónde quiero llegar con todo esto, sino cuál es el próximo producto que realizaré. De hecho, acabo de entregar tres artículos, uno se publicará en Inglaterra, otro en Barcelona y otro en Toluca. Asimismo, tengo en puerta otro libro para mi proyecto PAPIME sobre globalización y teoría sociológica. Si a esto le sumo mis clases y mis tesis, puedo decir que mi vida académica responde a plazos de tres, seis meses, uno o dos años”.Y dado que a la doctora Zabludovsky Kuper no le atraen las preguntas “existenciales”, concentramos esta charla en lo que a ella le apasiona: su labor de investigación, quehacer y producción que la ubican en la palestra de los grandes.

— Doctora Gina Zabludovsky, usted ha expresado que el estudio de los clásicos sociales ha enriquecido su vida y le ha permitido entender la realidad mexicana y latinoamericana, realidades en las que ellos nunca pensaron, ¿a qué conocimientos o categorías sobre México le han conducido el análisis de estos pensadores?

— “Yo leo y enseño a los clásicos con pasión. A los clásicos de la ciencia política y de la sociología hay que leerlos como a los de la literatura, simplemente porque éstos nos abren un mundo. Por eso son autores clásicos, porque prevalecen y seguimos discutiendo con ellos como si fueran nuestros contemporáneos. Por supuesto, hay que leerlos críticamente.
“A mí durante los últimos años me ha preocupado el asunto de las categorías y los conceptos. Hasta qué punto estos clásicos nos son útiles, qué categorías presentan y cómo se pueden aplicar a México y a Latinoamérica, porque regularmente cuando hablamos de clásicos de la sociología nos referimos al contexto europeo.“Por ejemplo, mis primeros textos de Weber se adentraron en el concepto de patrimonialismo, mismo que desarrolla en su teoría de la dominación. Según este autor, hay tres tipos de dominación: la burocrática, la carismática y la tradicional, y dentro de esta última existen dos vertientes: la feudal, propia de occidente y la patrimonial, característica de oriente.“El modelo patrimonial presupone que los puestos de la burocracia se establecen de acuerdo a un favoritismo y no por una especialización en el cargo; asimismo, presupone una concentración del poder en el ejecutivo, elementos que antes nos resultaban muy útiles para hablar de nuestros países. Claro, ahora con toda la reforma democrática en el país, creo que ya tenemos un nuevo patrimonialismo, pero en los gobernadores. En fin, esta categoría permite entender no sólo al México de ahora sino al colonial.

“La burocracia patrimonial tiene como especificidad la corrupción (a diferencia de la burocracia racional, identificada con la eficiencia y la no corrupción). Los sueldos no están establecidos, sino es el Príncipe quien los decide; hay un arreglo con los funcionarios, con base en el favoritismo y los regalos. Si observamos este modelo, aun cuando no fue concebido para esta región, es oportuno para realizar el análisis de nuestro sistema político.

“En cuanto a Norbert Elías, otro de mis autores de estudio, éste plantea un análisis del poder de la sociedad más allá de las instituciones políticas, más allá del gobierno. El poder se ejerce cotidianamente, dice este pensador, y apunta que para estudiar a las sociedades se deben considerar tanto cuestiones racionales como de comportamiento. De esta manera, en su libro Los procesos de civilización y la sociedad cortesana, plantea cómo se comporta la corte, y cómo ésta es lo que hace al rey, lo cual se proyecta en la forma de comer, servir, ponerse la peluca. Es decir, existen símbolos de poder que se muestran en la vida cotidiana. De acuerdo con esto elaboré un artículo publicado en Este país, titulado “Norbert Elías y la pertinencia para el estudio de la sociedad de México”.

“Es decir, creo que quienes estudian ciencia política no sólo deberían abocarse a los partidos políticos, sino acudir a los restaurantes, ver cómo se llevan a cabo las comidas y qué políticos se reúnen con qué empresarios, porque ahí se toman las decisiones. Al respecto incluso tengo una broma: a algunos restaurantes les llamo power point, porque éstos son verdaderos puntos de poder.

“Ante esto me cuestiono por qué no se hace sociología del poder y la vida cotidiana. De esta manera podríamos saber mucho más de laselites o tendríamos una perspectiva diferente de sus prácticas. Por ejemplo, antes, una práctica en el sistema político era que entre más te hacía hacer antesala un político era más poderoso; asimismo, había unos abrazos típicamente de ellos. Yo no sé si eso ha cambiado, lo interesante sería preguntarnos, de la mano de Elías, quien abre una gran veta para el estudio de la vida cotidiana, ¿cuáles son los símbolos del poder en el día a día?

“Estas perspectivas son importantes además para que los alumnos no perciban una separación entre teoría política y lo que acontece en el país. No olvidemos que en ocasiones entran a los cursos y se preguntan: ¿y esto en qué nos servirá para analizar la pobreza, el desempleo, la violencia en México? También diría que el estudio de la sociología debe hacerse por casos”.

— Se afirma, precisamente, que en los últimos años en las ciencias sociales ha habido un aumento de los estudios de caso, y aun cuando éstos son buenos, se ha caído en un particularismo, ¿qué opina al respecto?

— “De alguna forma, en un momento nuestra gran teoría fue el marxismo, pero llegó el punto en el que se dio una crisis, yo creo que para bien, pues la creencia en una gran teoría que respondía a todo resultaba dogmático. A partir de ahí se da un auge de las investigaciones específicas a nivel regional en México, a las que considero pertinentes. Lo único que remarco aquí es que cualquier estudio, sea micro o macro, ante los cambios de la realidad nacional y global, debe tener una estrategia comparativa, a fin de poder evaluar realidades distintas”.

Gina Zabludovsky inició su trayectoria académica a los 21 años como ayudante de profesor. A 33 años de este arranque tiene en su haber el Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos, el Premio a la Docencia Universitaria, el Premio Nacional “María Lavalle Urbina” y ahora el Premio Universidad Nacional 2009.

— “Aunque uno nunca hace las cosas para ganarse un galardón, me siento muy contenta con este premio, sobre todo porque es producto del quehacer de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, del trabajo de colegas y de estudiantes. Es un reconocimiento a la labor de investigación que se hace en el plantel, misma que muchas veces no es valorada como se debiera o no tiene la misma visibilidad de la de los institutos. Reitero, este premio es de toda la Facultad, institución de la cual me he nutrido tanto”.

Pie de foto AA: La doctora Gina Zabludovsky al hablar sobre su vida académica y trabajo de investigación en entrevista para Gaceta Políticas Virtual.
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